Tai Chi

¿Qué es el Tai chi?

El concepto y significado de Tai´Chi (o Supremo Absoluto) es muy anterior a la aparición del mismo como arte marcial.

Este concepto radica en el pensamiento taoísta del origen del Universo. Según los primeros taoístas, de la “Nada Absoluta” (Wu Chi), surgió la “Energía o Fuerza vital” (Chi). Fue en esta “Energía o Fuerza vital” donde se originó la continua interacción y polaridad de las fuerzas del Yin y el Yang. Los antiguos taoístas llamaron a este proceso el “Supremo Absoluto”.

Sobre esta raíz filosófica y uniendo técnicas para la mejora de la salud y la longevidad con técnicas marciales de defensa, nace el Tai´Chi Chuan (puño o mano vacía). Se dice que el precursor de dicha unificación es Chang Sang Feng, monje y erudito taoísta que vivió en la montaña de Wu Dang (Bután), dando origen a la forma básica de trece movimientos.

Sin embargo, es Chen Wang Ting (1600-1680), que vivió en la aldea de Chenjiagou (Henan), quien crea hace más de 300 años una nueva forma y desarrolla un estilo propio de este arte marcial interno (neijia) asentando las bases del Tai´Chi Chuan moderno. Conocido y practicado en todo el mundo, el Tai´Chi Chuan de estilo Chen, es hoy es en día una de las cinco estilos o familias en las que se divide este arte milenario practicado en todo el mundo.

La sucesión de movimientos en espiral, envolventes, continuados, suaves y circulares son la base del Tai´Chi Chuan. El practicante debe moverse de manera armoniosa y fluida realizando los movimientos con un mínimo de fuerza.

Al practicar Tai´Chi Chuan el cuerpo debe estar relajado utlizando únicamente los músculos o partes del cuerpo que realmente se necesitan para realizar un determinado movimiento o postura mientras que el resto del cuerpo se mantiene flexible (principio del Yin y el Yang).

La respiración debe ser profunda y surgir desde el abdomen o “tantien”. Por su estrecha relación con la filosofía taoísta, en el Tai Chi Chuan juega un importante protagonismo el Qi Gong (Chi Kung), con el objetivo de aumentar el “chi” (energía) a través de la respiración.

La práctica sucesiva del Tai Chi Chuan, estimula suavemente los órganos internos y las articulaciones, ayuda a recuperar la fuerza, la tonicidad y la flexibilidad corporal. También ayuda a prevenir las enfermedades y aumenta la resistencia del cuerpo a ellas. Permite a la mente desacelerarse del ritmo estresante de la vida actual y le aporta calma. Conlleva, además, que la mente tenga una predisposición más positiva a situaciones problemáticas y gane en equilibrio emocional y concentración.

El Tai Chi Chuan induce a una transformación interior. Su práctica permite la integración cuerpo-mente procurando un estado general de bienestar. Se puede practicar durante toda la vida logrando, por tanto, que la energía o chi no se disipe y agote en vano.